viernes, 28 de agosto de 2009

[...] De pronto estaba ahí, solo dentro de un cuerpo con 50 mil almas, caí hipnotizado por la noche...De pronto a lo lejos vi a la gitana, deslumbrante, cautivadora; De un momento a otro empezo a seducirme con su movimiento cuando en lo más profundo de mi ser se movía un recuerdo turbio sobre un pasado fugaz...efímero y hetéreo. Al pensar que estaba muerto en ese sueño me di cuenta de que estaba frente al monstruo más grande que pude haber imaginado, seguido de un ejercito que peleaba con su canto...Había empezado Wherever I May Roam....[...]

No hay comentarios: